Receta para hacer caldo gallego

caldo galego

Ingredientes

1 manojo de grelos, nabizas o repollo (según la temporada)
100 gr de habas en remojo o alubias blancas
1 buen trozo de unto de unos 40 gr
½ kilo de patatas
1 hueso de lacón
1 hueso de caña de ternera

Preparación:

Los grelos

El caldo gallego tradicional es aquel que se realiza con grelos. Sin embargo, su temporada se limita a unos cuantos meses del año. El momento ideal para consumirlos es de enero a mar-zo (por ello es tan tradicional el cocido gallego en estas fechas) por lo que también se puede hacer el caldo de nabizas, que salen de la misma planta del grelo antes de que se den los propios grelos y su temporada es de noviembre a diciembre aproximadamente. Todo de-pende de la variedad de la semilla y del ciclo que tenga. Tanto el caldo de grelos como el caldo de nabizas es el caldo gallego por excelencia, aunque hay quien tiene preferencias por uno u otro, todo depende del gusto. Si no disponemos ni de grelos ni de nabizas también se puede hacer con repollo, que igualmente sabrá delicioso. Para su preparación hay que lavar-los en agua hirviendo y partirlos con las manos para quitarles amargor. Una vez cocidos, se retiran y se reservan.

La olla

Se pone en otra olla a hervir con agua las habas o las alubias blancas con los huesos de ter-nera y el lacón. Cuando comience a hervir, añadir el unto y esperar 45 minutos. Añadir las patatas cortadas en trozos pequeños, sal y los grelos que habíamos reservado. Dejar cocer hasta que todo esté bien cocido y comprobar que la cantidad de sal es la correcta.

Trucos

- El caldo más tradicional se cuece a fuego muy lento durante toda la mañana, esto hace el grelo esté bien cocido y que los elementos del caldo estén bien mezclados y adquieran todo su sabor.

- Cuantos más elementos de carne lleve el caldo, mejor se potenciará su sabor.

- Hay quien prefiere el caldo de grelos, por lo general más amargos que las nabizas, precisa-mente por su sabor amargo. Pero hay quien lo prefiere más dulce. Para que no esté tan amargo, hay que romper bien las fibras del grelo. Hay quienes optan por retorcerlo de forma estratégica en el momento de romperlos para su cocción (lo que ahorra tiempo) y hay quien opta por frotarlos bien bajo el agua como cuando se lava la ropa a mano.